El sol de la tarde iluminaba el interior del despacho de Gerard Farren, el presidente de una prestigiosa compañía de explotación minera. De pronto, irrumpen derribando la puerta dos trabajadores de la mina aún con el uniforme puesto con martillo neumático en mano. -¡¡Hombre, qué tal Gerard!!-Grita uno de ellos con tono vacilante- Bonito despacho […] ↓ Read the rest of this entry…



































