“Después de que las leyes penales se han mostrado impotentes, ¿no estaría bien, al menos a título de experimento, probar el método anarquista?”
Errico Malatesta, en “Umanità Nova” (1922)
Blog Libertario
“Después de que las leyes penales se han mostrado impotentes, ¿no estaría bien, al menos a título de experimento, probar el método anarquista?”
Errico Malatesta, en “Umanità Nova” (1922)
“La Libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos; con ella no pueden igualarse los tesoros que encierra la tierra ni el mar encubre: por la Libertad, así como por la honra, se puede y debe aventurar la vida…” Don Quijote de la Mancha

All Cops Are Bastard.
Todos los policias son unos bastardos.
Mientras tanto, seguimos con nuestra campaña diaria:
ABSTENCIÓN ACTIVA, NO LES VOTES.
ORGANIZATE AL MARGEN.
Llevamos ya mucho tiempo sumergidos en la “crisis” comenzada a finales de la primera década del Siglo XXI. Las agresiones de la clase capitalista hacia la clase trabajadora en todas sus formas (asalariados, estudiantes, parados…) utilizando las fórmulas de reformas, recortes y otros ataques directos a la clase obrera parece no tener fin, y los tiempos venideros no auguran un buen presagio. La juventud, en concreto, ha sufrido especialmente estos ataques mediante el aumento de la precarización de los puestos de trabajo, el paro, la falta de oportunidades en lo específicamente laboral y en todos los ámbitos de nuestras vidas, como el ocio, la educación y el control social en general.
Todo esto viene generado por la falta de respuesta organizada y efectiva que como clase nos hemos sabido dar. Las tibias respuestas que desde el ciudadanismo y el reformismo destinadas a “parchear” los errores estructurales del Sistema, han demostrado ser insuficientes. Por ello vemos ahora más que nunca la necesidad de autoorganizarnos, sin líderes ni intermediarios para empezar a plantar cara de forma eficaz y contundente. No podemos esperar nada de la clase política, ni de sindicatos oficiales, ni de la caridad de banqueros y empresarios, pues son nuestros enemigos irreconciliables que se enriquecen con nuestra explotación.
Por nuestra parte no vamos a seguir aguantando estas claras agresiones contra nosotros, organizándonos desde la base mediante el asamblearismo, la solidaridad y el apoyo mutuo, y la unión mediante el federalismo, entendido éste como la libre unión entre iguales sin distinción alguna de raza o sexo. No nos conformamos con tibias mejoras que hagan más soportable, esta situación pretendemos acabar con las bases que sustentan este sistema: el autoritarismo en el que se apoyan las estructuras de poder jerárquicas y corruptas; el individualismo que nos aísla los unos de los otros y fomenta la competitividad impidiendo el desarrollo de la solidaridad y el apoyo mutuo; y todas las formas de control social como los medios de comunicación de masas, cuerpos represivos, ocio dirigido y el adoctrinamiento en escuelas y facultades.
Hemos de empezar desde ya, a frenar el voraz desarrollo del capitalismo que nos afecta en todas las facetas de nuestra vida, incluida aquella que nos relaciona con la naturaleza. El capital expande sus garras a todo lo que sea rentable y se pueda explotar. La imposición del actual modelo de vida basado en la velocidad y en la mercantilización de nuestras vidas hace que proliferen grandes infraestructuras como los trenes de alta velocidad, la construcción desaforada, la explotación descontrolada de la tierra y los animales….
Frente a todo esto, apostamos por las tácticas del anarquismo: la acción directa, la huelga, el sabotaje y el boicot y todo lo que vaya destinado a acabar con el actual régimen de explotación del Capital y el Estado, siempre en consonancia entre nuestro medios y fines, luchando desde las bases y la horizontalidad, sin líderes ni vanguardias. Aspiramos al comunismo libertario siendo éste la mayor expresión del orden, el clímax del desarrollo humano.
Federación Ibérica de Juventudes Anarquistas (F.I.J.A.)
http://nodo50.org/juventudesanarquistas – fija@nodo50.org

La palabra “ideología” genera en nuestra sociedad una gran variedad de opiniones, tanto entre personas de ambientes distintos como entre individuos de estratos sociales similares, hasta el punto de producir discrepancias incluso entre personas que comparten organización. Algunos tienen muy clara su presencia en la sociedad, otros las creen en vías de extinción y puede decirse que la opinión de la mayoría coincide con los medios de comunicación de masas en considerar las ideologías como un vestigio del pasado, inexistente en la sociedad actual. Para nosotros es necesaria una reflexión sobre ese término, su significado (o significados) y sus implicaciones actuales, tanto para la sociedad en su conjunto como para los diferentes movimientos sociales que alberga. Esperamos que este breve artículo sirva para animar a la reflexión crítica sobre el tema.
La caída del muro de Berlín supuso un punto de inflexión de la doctrina que pronosticaba la muerte de las ideologías. A pesar de que Daniel Bell (El fin de la ideología, 1960) enunció ya esta doctrina, ésta parecía tener poco sentido mientras pervivían dos grandes bloques, el comunista y el capitalista, que eran enfocados como dos concepciones diferentes de la sociedad pese a que realmente sólo suponían dos formas diferentes de organizar la economía bajo una misma perspectiva ideológica, el autoritarismo. Fue, sin embargo, la doctrina pulida por Fukuyama (El fin de la historia y el último hombre, 1992) la que obtuvo una importante eclosión mediática, gracias a la desaparición del bloque soviético.
De esta forma, y dado que en esta “muerte de las ideologías” se entendían estas como la oposición dialéctica entre el bloque liberal y el soviético, materializada en la denominada “guerra fría”, la muerte de las ideologías sería en realidad la hegemonía de la ideología liberal. Podemos encontrar la misma interpretación de las ideologías en las versiones “oficiales” de la guerra civil, versiones que nosotros no compartimos.
La ideología no muere, se somete
La ideología tal cual, sin connotaciones de ningún tipo, es el conjunto de ideas acerca de los asuntos que afectan a la sociedad: ya sean económicos, culturales, políticos, sociales… Y por ello consideramos falso que la ideología sea algo que puede estar separado de la vida social y por lo mismo, entendemos que mientras haya sociedad, habrá ideología. Nosotros no compartimos, por tanto, esa visión de la ideología como algo cerrado, como un sinónimo de doctrina, o como algo a combatir por el Anarquismo, pues el Anarquismo es un conjunto de ideas de cómo ha de organizarse una sociedad.
El tan manido discurso oficial o único de que las ideologías han muerto deviene precisamente de una ideología, la liberal o demócrata, dominante, y sólo puede entenderse como un discurso totalizador y unificador. No es cierto que las ideologías hayan muerto, sino que una existe por encima de las demás, y no sólo en cuanto a ocultar a otras ideologías con su predominancia, sino también permeabilizando en estas y creando un pensamiento único a través de su destrucción.
El auto-sometimiento de los movimientos ciudadanistas
Un ejemplo reciente y, desde nuestro punto de vista, muy exclarecedor de lo que estamos exponiendo aquí es el movimiento que recientemente se ha visto impulsado en diversos puntos del Estado español por parte de “ciudadanos”.
Desde un principio, la propia autointitulación de movimiento “ciudadano” asume el discurso interclasista defendido por los partidos políticos dominantes. No en vano, el Partido Socialista ya especificaba en las resoluciones de su último Congreso (XXVII) que “la izquierda debe transformar su visión de la empresa y superar su antagonismo ideológico o su desprecio histórico por ella, para articular una nueva dialéctica entre empresa, sociedad y poder político que transforme a las empresas en agentes activos de una sociedad justa”, considerando que “una ciudadanía plena es la condición indispensable de una sociedad cohesionada”.
Sin embargo, la realidad social, aunque diferente en muchos aspecto, no ha variado lo más mínimo en cuanto a su composición estratificada en los últimos siglos. La llamada “clase media” no deja de ser un mero invento de los ideológos del “Estado del bienestar”, que no tiene ninguna realidad fuera de la propia ilusión de los trabajadores desclasados con más recursos. Nosotros no defendemos, ni consideramos válido desde un punto de vista sociológico, el análisis de la sociedad de clases partiendo del nivel adquisitivo.
Del mismo modo, se han asumido discursos propios de la legitimidad estatal. La propia concepción del movimiento como no violento asume, en nuestra opinión, el concepto de violencia utilizado por el Poder. Dentro de esta concepción, se encuentra indisoluble la aceptación del monopolio de la violencia por parte del Estado. Violencia es, de este modo, toda actividad que atente contra el Orden actual impuesto, impidiendo el normal desarrollo de las actividades cotidianas del conjunto de “ciudadanos” ya sea actuando contra individuos u objetos, sin la correspondiente autorización de quien legalmente corresponda. El concepto de violencia manejado es algo totalmente subjetivo y contemporáneo a una realidad concreta. Por ejemplo, no es violento sentarse en una plaza sin interrumpir el tránsito de las personas, pero sí lo es sentarse en una avenida concurrida por personas y vehículos; o no es violento tirar rosas de papel al aire, pero sí lo es tirar piedras contra la cristalera de un banco; todos ellos objetos inanimados (como la barra de carbono).
Esta concepción de violencia asume el papel de inferioridad que el individuo juega en las sociedad jerarquizadas. En nuestra opinión, violencia es todo acto que, a través de cualquier medio, sea físico o psíquico, busca el sometimiento del individuo a una serie de intereses ajenos a él. De este modo, nosotros no podemos entender como violento ningún acto que partiendo de un individuo sometido se ejerce contra el sujeto o idea bajo la cual está sometido. Si bien tampoco somos defensores de aquello de que “el fin justifica los medios” y tampoco estamos de acuerdo en eso de que todo lo que sea hacer vale. En cualquier caso, los continuos llamamientos a la resistencia pacífica, aún con policías cargando agresivamente, nos parecen, en ciertas circunstancias, no sólo un error estratégico sino además una verdadera proclama a la estupidez humana.
Sabemos que la “opinión pública” desprestigiará cualquier movimiento que sea calificado o considerado mediáticamente como violento. Pero no es nuestra intención hacer lo que la “opinión pública” considere como acertado o idóneo, tampoco decirles lo que quieren oír. No se trata de variar nuestras estrategias para alcanzar, con un discurso mediatizado y desideologizado, a grandes masas, sino reafirmarnos en nuestros métodos y principios para continuar llegando a nuestro alrededor por nuestros propios medios de una forma realmente influyente y sincera.
También, se ha asumido el papel de los medios de comunicación de masas como interlocutores válidos, e imprescindibles, del movimiento. Esta aceptación conlleva a la necesaria consecuencia de que una vez que se deja de tener presencia en los medios de comunicación, el movimiento pierde fuerza por carecer de un método propio de divulgación o por no haberle dado la importancia necesaria. A este respecto tenemos que aclarar, respecto a algunos comunicados que han salido recientemente desde Grupos de Madrid cercanos al Movimiento Libertario o pertenecientes a él, que nosotros no damos por buenas las excepciones. Ni consideramos como justificables acciones puntuales. Precisamente es en la cotidaneidad de las cosas, en los pequeños conflictos donde empiezan los grandes cambios. Las situaciones de gran “calado”, por excepcionales, no suponen grandes cambios en nuestra realidad cotidiana.
La ideología liberal y el Movimiento Libertario
Lamentablemente, desde nuestro punto de vista, el Movimiento Libertario también está sufriendo esta permeabilización o sometimiento interno de la ideología liberal, y creemos que hay unos ejemplos bastante ilustrativos.
- Los mass media como centro de nuestra acción: Desde hace unos años, se está dando una importancia excesivamente relevante a los medios de comunicación oficiales o, como eran referidos en la literatura clásica, burgueses (es decir, opuestos a los medios de comunicación de la clase trabajadora, es decir, propios). Ya no sólo la creencia de que se debe trabajar con ellos, sino la elaboración de verdaderos manuales de edición de prensa para imitar y aceptar no sólo como propios, sino como válidos, los cánones y modelos oficiales. No importa entonces lo que se hace en sí, sino la repercusión que puede llegar a tener. Ya no interesa lo ideológico, sólo lo que resulta atractivo: mucha gente y pocas letras, como en los mejores conciertos de dance. No hay que decirle a la gente lo que pensamos, sino lo que quieren oír.
- El dinamismo como motor: Importa el resultado, y no el proceso para llegar a él como parte inseparable de éste; el fin no sólo justifica los medios, sino que lo justifica todo. Ya no existe el consenso, sólo la mayoría, porque aquel es un obstáculo para el dinamismo. Interesa dibujar la unanimidad como algo imposible, como un ideal inalcanzable; como algo que no favorece lo que interesa: el aquí y el ahora. La agenda nos la marca la comunicación; la era de la tecnología requiere de mucha presencia para estar en portada. No hace falta ni ser ni estar, sólo constar.
- La cantidad es lo importante: La acción pasa a un segundo lado como elemento exponente de la capacidad de clase. El número es lo importante, como bien dictamina la democracia representativa. Parece que ya no basta con ser pocos y hacer mucho, sino ser muchos y hacer ruido. La diferencia está marcada por el ser diferente, como marca de calidad, no por el hacer las cosas de otro modo en base a esa forma de ser; el color y la apariencia se convierte de este modo en la única seña de identidad; pues, al parecer, la “extravagancia” y el dar la nota no están a la orden del día y no son por tanto buenos métodos de crecimiento exponencial e indiscriminado. Nosotros, sin embargo, siempre hemos sido férreos defensores de la calidad frente a la cantidad; es por eso que defendemos siempre un crecimiento cualitativo.
- El glamour, nuevo exponente de nuestra esencia: La estética parecer pasar cada vez a un plano más importante. Si las modas de los 60 y los 70 pretendían destruir la sociedad del consumo a través de modas, como fue el caso del punk, es decir, a través de consumo estético o, a lo sumo “crítico”, no hemos sabido hacer frente a ese error conceptual ni apartarnos de él. Sólo darle la vuelta. Si la estética de la oposición nunca fue un temor para los mercados, mucho menos lo será la estética de la aceptación. Ese ansia por parecer buenos por ir de corbata o por salir publicados por editoriales de papel blanco en librerías céntricas de grandes capitales no tiene ningún sentido fuera de los estrictos designios del mercado. También hay que decir que, desde nuestro punto de vista, los intentos por convertir ciertos temas en best-seller son más un tropiezo en el mundo del márketing que una estrategia de crecimiento. Pero allá cada uno con sus ilusiones. Ciertamente, creemos, que nuestra ideología no gana en aceptación por venir con cierta recomendación de los que son nuestros enemigos de clase, más bien lo único que hace es perder credibilidad.
No estamos por la labor de variar nuestras formas de comunicarnos; no consideramos un avance el adaptar nuestra forma de hablar o de escribir a las pautas marcadas por los académicos del Sistema. No consideramos positivo el que se dé potestad a ciertos “profesionaluchos” para mediar en nuestra forma de comunicarnos, avocándonos de este modo a sus designios y a la moda de turno.
El futuro del Movimiento Libertario
Desde nuestro punto de vista la única posibilidad que tiene el Movimiento Libertario es su propia reafirmación. Seguir siendo lo que siempre ha sido sin ningún temor ni prisa, avanzar en la elaboración de nuestra propia ideología sin perder un ápice de nuestra esencia. Para alcanzar este camino solo existe la posibilidad de continuar trabajando con convicción y constancia en nuestro ámbito más cercano. Los cambios inmediatos a gran escala, vinculados siempre a ciertas cuotas de centralismo, suelen ser efímeros, inadecuados y, en general, están destinados al fracaso. Ser más de lo mismo no nos ayuda en absoluto.
Juventudes Anarquistas de León
-Federación Ibérica de Juventudes Anarquistas-
Sirva el presente artículo como la aportación de una serie de puntualizaciones y aportaciones que al conjunto de nuestro Grupo nos parece oportuno añadir al texto ”Los medios de comunicación y el anarquismo” de los compañeros del Grupo Los Incendiadores . En primer lugar reconocer las buenas intenciones de los compañeros al sacar a luz un debate tan importante como la difusión de la prensa libertaria y las mejores formas de hacer llegar nuestro mensaje al conjunto de la Clase Trabajadora. Compartimos plenamente el análisis realizado sobre los mass media y la imposibilidad servirnos de éstos para conectar con la sociedad por las razones argumentadas en el artículo al que hacemos mención anteriormente. Sin embargo, no podemos evitar expresar nuestro desacuerdo a partir del párrafo en el que se propone internet como medio idoneo para dar a conocer los análisis y realidades del movimiento anarquista. Es ahí donde pretendemos realizar algunas puntualizaciones y contraargumentos a los expuestos por los compañeros.
En primer lugar, creemos que los compañeros parten de una falsa premisa: que internet es un medio “neutral”. Nos explicamos; muchas veces desde el amplio abanico del movimiento anarquista y anti-sistema en general se cae en el tremendo error de considerar la tecnología como algo neutral y exento de la ideología de la clase dominante. La nuevas tecnologías representan un perfeccionamiento de las formas de dominación ejercida por parte de la clase gobernante. A través de ella se nos hace cada vez más dependientes de la mismas y se nos imponene nuevas y falsas necesidades mediante las cuales debemos renunciar a la consiguiente cuota de atonomía y libertad. Esto conlleva la imposición del modelo de dominación de la presente fase del capitalismo post-industrial imperante en la actualidad: velocidad, apariencia y el tránsito constante mercancía (todo se mercantiliza). Así pues necesitamos de vehículos que nos lleven rápidos y prestos a nuestros puestos de trabajo, nuestro ocio se mercantiliza reduciéndolo a una actividad de consumo, nuestro bienestar depende de tener el último adelanto técnico que nos permita tener más tiempo para poder consumir, se construyen grandes autovías y redes de tren de alta velocidad para el trańsito del comercio y ejecutivos… Todo esto sin olvidar la represión y recorte de libertades que afrecen las nuevas tecnologías mediante la informatización de toda clase de datos sobre nuestras vidas o el desarrollo de modernos sistemas de videovigilancia.
Internet no es ajeno a esa forma de control y modelo de nuestras sociedadades. Uno de los efectos de las sociedades modernas en las que nos desarrollamos es la masificación del individuo, es decir, nos encontramos ante individuos que conviven en grandes masas de población pero aislados los unos de los otros, completamente atomizados. La clase burguesa a logrado disolver los vínculos de clase que hacían un ente compacto a la clase obrera, promoviendo así la reinante paz social. Las nuevas tecnologías e internet en concreto, han logrado que, lejos de existir “redes” de conexión entre las personas que fortalezcan la comunicación, los individuos superfialicen sus relaciones, frías y estériles de toda tranmisión real de experiencias. En internet han surjido las mal denominadas “redes sociales” que han contribuido a mercantilizar el contacto entre las personas, donde no se establece una comuniación real, sino una especie de burda imitación de la misma, superflua y cuantitativa.
Una sociedad en la cual la información puede determinar donde realizar inversiones multimillonarias convierte entonces a dicha información en objeto de poder. Internet ha otorgado mayor fluidez y facilitado el tránsito de la información-mercancía, suponiendo una cuantiosa fuente de ingresos para la clase burguesa. Por otro lado cabría mencionar las abultadas ganancias que los capitalistas obtienen gracias a los nuevos mercados “descubiertos” con las nuevas telecomunicaciones y las respectivas infraestructuras, instalaciones, satélites, venta de productos derivados y cuotas por su contratación, muchas veces financiados por los Estados.
Dicho todo esto, ¿dónde encaja la utilización de internet por parte de los anarquistas y otros grupos anticapitalistas? Es una evidencia que internet puede facilitar mucho las cosas para transmitir información, encontrar documentos que sirvan para nuestra formación y también para que personas ajenas a la militancia libertaria entre en contacto por primera vez con las ideas ácratas, pero para nada debe convertirse en el principal vehículo de comuniación por parte del Movimiento Libertario y la sociedad. Internet a través de la contrainformación (independientemente de la línea editorial de cada portal) reproduce muchos de los males de los mass media, tales como la sobreinformación y la consiguiente saturación, que conlleva la falta de análisis autocríticos y de reflexión sobre el propio movimiento y/o su constancia y relevancia en el tiempo. Además hay que añadirle la falsa visión que en numerosas ocasiones se transmite sobre el movimiento dando lugar a equivocadas interpretaciones sobre las fuerzas reales. Todo esto y otras tendencias erróneas en las que caemos a la hora de utilizar internet y la contrainformación quedan bien expuestas a nuestro juicio en el artćiulo El que se mueve no sale en la foto publicado en el Ruptura nº 5 así que no vamos a extendernos más.
Cuando acertadamente los anarquistas afirmamos “La lucha esta en la calle” expresamos que el conflicto auténtico que pretenda transformar el sistema debe ser un movimiento alejado de parlamentos y demás óganos representativos, optando por realizar nuestra lucha en los tajos, los centros de estudio, barrios y pueblos. ¿A caso nuestras publicaciones no deberían entonces tener presencia allí donde queramos desarrollar nuestras luchas? La presencia real en las calles se hace con la propaganda en las calles, internet debe actuar como soporte de esa lucha, como complemento u opción sencudaria para tener acceso a los diversos materiales editados.
Además de los problemas anteriormente citados, en el texto de Los Incendiadores se asegura la facilidad del acceso a internet, algo que resulta relativo. Por muchas facilidades que se den para tener acceso a la red y las cada vez más abundantes zonas de acceso gratuito a internet, no todos los trabajadores y estudiantes tienen las mismas facilidades de acceso. A muchos trabajadores el capitialismo les somete a duras y precarias condiciones de vida y desconocen si van a poder comer caliente a lo largo del mes, luego el acceso a internet para ellos es poco menos que un lujo. No podemos despreciar a las personas que se encuentran en condiciones de vida extremadamente duras (que por desgracia cada día son más) e impedirles el acceso a nuestras publicaciones.
Finalizando ya, cabría añadir las facilidadades que el medio web otorga al Estado para ejercer la censura en caso de necesidad, como ya ocurre en algunas ocasiones; el anonimato y los riesgos que esto acarrea; el riesgo de caer en la “cibermilitancia” olvidándonos de que la lucha real esta en las calles… Nuevamente hacemos mención a otro artículo que creemos muestra la problemática de la lucha en internet, ¿Luchar? en internet publicado en El Fuelle nº 3, para no alargar más el texto.
No queremos decir con el análisis realizado que internet sea zona vetada para la propaganda anarquista y para subir nuestras publicaciones, de hecho, nuestro grupo tiene un blog y este texto pretende ser difundido por las diversas páginas de contrainformación, sino hacer hincapié en el error que supone hacer internet nuestro medio de difusión por excelencia.
Somos coscientes de la dificultad que supone llevar una publicación libertaria en papel tal y como los compañeros explican por motivos materiales, ecónomicos y humanos pero creemos que deberíamos fortalecer y solucionar las carencias de la prensa libertaria (que desgraciadamente son muchas) envede desviar nuestros esfuerzos al mantenimiento de un periódico digital. En el artículo de los compañeros, se dan algunas pinceladas de un proyecto de publicación on-line que nos resulta perfectamente viable para llevarlo a lo práctica en papel. Son desde luego unas buenas indicaciones para hacer de una publicación anarquista una herramienta útil y eficiente que sirva al movimiento para establecer lazos de contactos con la sociedad y a la vez que sirva como lugar para el debate, la autocrítica, el análisis del propio movimiento y la formación de la militancia libertaria. Animamos a los compañeros a llevarla acabo allí donde deseen, ya sea en una nueva publicación a reforzando las ya existentes. Es una ardua tarea y desde luego con las actuales fuerzas no puede esperarse una publicación masiva, pero al fin y al cabo tenemos que asumir las condiciones en las que nos movemos y sacar de ahí una base de trabajo real en miras de un aumento cualitativo del movimiento anarquista del cual, a base de trabajo y esfuerzo militante enfocados estrategicamente, ser capaces de aumentar cuantitativamente nuestras fuerzas.
En unas palabras finales, nos parece un interesantísimo debate el abierto por los compañeros, del que para nada todo esta dicho y del que seguro nos dejamos muchas cosas en el tintero, pero desde luego para nosotros internet debe servir como soporte de la actividad propagandística y de lucha en las calles y no al revés.
El artículo de los incendiadores se puede ver aquí: http://losincendiadores.wordpress.com/2011/07/03/los-medios-de-comunicacion-y-el-anarquismo/
Grupo Bandera Negra
-Federación Ibérica de Juventudes Anarquistas-
El 19 de julio de 1936 no puede ser una fecha más en la memoria colectiva de la clase trabajadora en España. La mayor obra de transformación social jamás realizada en la historia comenzó a forjarse cuando el proletariado ibérico decidió acabar con la militarada fascista e iniciar una Revolución Social que trajera igualdad y justicia como nunca antes había existido. La clase obrera en su mayoría organizada en las diversas organizaciones del Movimiento Libertario (CNT-AIT, FAI, FIJL y MMLL) germinó en los meses posteriores a julio mientras se luchaba en el frente contra la barbarie fascista la obra que desde hace décadas se venía gestando en España, y que había dejado por el camino la sangre y el sufrimiento de miles de anarquistas, así como el esfuerzo y el trabajo de varias generaciones por la consecución de la sociedad que anhelaban.
Por todo eso y mucho más, el 19 de julio no puede ser renegado al olvido de la historia tal y como se pretende desde el poder oficial mediante la burda manipulación histórica, convirtiendo la Guerra Civil en una mera confrontación entre hermanos o con la tibia visión de “nacionales” y “republicanos”. Los primeros son ahora los fascistas de antaño y los segundos son la pequeña y mediana burguesía enmarcada en el pasado en el PSOE y el PCE y en la actualidad perteneciente a esos mismos partidos y sus diferentes emuladores con distinto nombre. La colectividades, la socialización de las industrias, la libertad como antes no se había dado, la solidaridad y el apoyo mutuo… todo ello son muestra de la viabilidad de la sociedad anarquista organizada bajo el comunismo libertario u otras etapas de transición al mismo. La clase dominante teme igual que en el pasado que esas ideas vivas todavía, vuelvan a germinar entre los trabajadores de este país y del mundo entero. Por eso no dudarán en poner toda su fuerza y empeño en controlar el pasado y la visión que de él se tenga. Antes incluso de la Transición desde el Régimen Franquista o desde la “izquierda” integrada en el sistema viene realizándose una labor de olvido y entierro de las acontecimientos revolucionarios vividos en tierras españolas. La dominación es consciente de la importante tarea que resulta la eliminación de la memoria colectiva de la clase trabajadora, y ya no solo con el episodio revolucionaria de 1936, sino con todas las luchas y acontecimientos que tuvieron como sujeto principal a los trabajadores a lo largo de la historia, desarraigando así a las gentes de su pasado se logra hacer individuos aislados los unos de los otros, “desclasados” y sin ningún pasado que los otorgue ningún tipo de vínculo que le resulte a la burguesía y su actual “orden” establecido una amenaza.
Sin embargo tenemos que señalar que la Revolución Social iniciado el 19 de julio de 1936 tampoco puede convertirse en algo carente de autoanálisis crítico y enseñanza para las generaciones futuras. La obra revolucionaria iniciada ese verano pronto empezó a ganarse innumerables enemigos y no solo en el bando faccioso al otro lado de la barricada, sino en el propio corazón de las organizaciones antifascistas y también las libertarias. La pequeña y mediana burguesía fiel a la República que veía en ella una defensa de sus intereses frente a las conquistas revolucionarias de los trabajadores, pronto salió a relucir tras las primeras semanas de Revolución, escudándose en las fuerzas estalinistas del PCE y del PSUC y en la socialdemocracia de los partidos nacionalistas como ERC o del propio PSOE y la UGT. Quedaba iniciada la obra contrarrevolucionaria destinada a frenar los impulsos transformadores que el pueblo trabajador estaba llevando acabó y para ello contó con la traición de los burócratas disfrazados de libertarios introducidos en las organizaciones anarquistas. Tras un conjunto de ataques a la Revolución (militarización de las milicias, aumento de los privilegios de la pequeña y mediana burguesía, asesinatos de anarquistas…) el proletariado dijo basta en mayo del 37 e inició una sublevación contra todos aquellos que se habían mostrado como traidores con la clase obrera, como consecuencia de la agresión directa de la alianza gubernamental de burgueses y sovietistas y ante la clara complicidad de los comités de las organizaciones libertarias. Por desgracia, el proletariado fue derrotado y se constató la traición de las cúpulas de las organizaciones libertarias en consonancia con burócratas y estalinistas. La revolución y la guerra eran inseparables y su separación conllevaría la victoria de las fuerzas fascistas tal y como pudo constatarse años más tarde con la definitiva derrota del bando republicano.
Por eso, aquellos que aún pretendan continuar la obra emprendida por los trabajadores en julio de 1936 no pueden desvincular esa fecha de los acontecimientos de mayo. El espíritu revolucionario de julio no es nada sin el espíritu revolucionario de mayo y sin el consiguiente análisis crítico de los errores cometidos en el pasado. No podemos convertir nuestra historia en un mero objeto caduco y falto de enseñanzas en el presente. Y la historia nos ha enseñado que el enemigo no siempre está al otro lado de la barricada, a veces se geste dentro de nosotros mismos. No podemos volver a tropezar con la misma piedra.
De nosotros depende no olvidar las enseñanzas del 19 de julio para logar la definitiva aniquilación de todos los males originados por el capitalismo y el Estado, recordemos esa fecha, honremos nuestro pasado y sobre todo, aprendamos de él.
Seguiremos adelante, en el presente, manteniendo viva la llama de la revolución enfrentándonos a cualquier autoridad, venga de donde venga.
Hoy como ayer:
¡Por la Revolución Social!
¡Por la anarquía!
Grupo Bandera Negra, adherido a la Federación Ibérica de Juventudes Anarquistas.
www.grupobanderanegra.blogspot.com
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