Blog Libertario

No nos gusta lamentarnos de cosas que aún no han ocurrido, así que esperamos con ansia la respuesta del pueblo de españa para ver como hacen ver su descontento, sin más que añadir, Grecia siempre impartiendo cátedra.
Magnífico texto haciendo notar lo “defensor de la injusticias” del juez Garzón, como rezan las Juventudes Anarquistas de Barcelona, no existen les jueces buenes.
Bomba mediática. Saltan las alarmas. El icono de la lucha contra la corrupción política ha sido condenado por las escuchas telefónicas en el caso Gurtell. En seguida las corrientes de opinión impulsadas por los medios empiezan a generar debates, tertulias, portadas de periódicos, minutos de radio y de televisión. Y se empieza a notar en la calle, en las redes sociales, en los puestos de trabajo, en los cafés. La gente que cree que es conservadora da saltos de alegría, la que cree que es progresista está indignada. El juez Garzón, símbolo de la justicia de Estado progresista y democrática, inhabilitado por posicionarse en contra de la corrupción política. ¿La democracia se cae a pedazos? Todo parece que encaja dentro de los esquemas mentales de una sociedad democrática en vías de descomposición. Gobierno conservador, recortes y justicia de derechas para condenar a la facción crítica y opositora. La socialdemocracia se erige de nuevo como la gran víctima de la derecha y sus maneras políticas. El inmenso monstruo del PP da su verdadera cara, y es mala, peor, nos dicen, que la que enseñó el mal llamado “socialismo” durante sus años de poder. Pero, ¿qué hay de cierto en todo esto?
Baltasar Garzón lleva tiempo actuando como “juez coraje”. Él es el abanderado de las investigaciones por los crímenes franquistas, ganándose la simpatía de un gran sector popular de la izquierda, sobretodo a raíz de las denuncias que se interpusieron contra él por parte de la ultraderecha española más rancia. Él fue quien se preocupó por condenar la actuación de Augusto Pinochet, dictador chileno, ordenando su puesta en busca y captura por crímenes y torturas. También indagó en la conexión entre EEUU y las dictaduras latinoamericanas, así como condenó a prisión a conocidos protagonistas de la dictadura argentina. Todo un héroe de la democracia progresista, no cabe duda.
Sin embargo no es oro todo lo que reluce. Sin entrar en cuestiones sobre su persona, sí que debemos cuestionarnos si la figura de Baltasar Garzón responde o no a una forma determinada de interés político. Dicho de otra manera, Garzón es un buen juez, pero ¿eso qué significa?
En el año 98, Baltasar Garzón regresa a la Audiencia Nacional tras su incursión por la política en las filas del PSOE. Justo ese año, comienza una de las batallas más conocidas en su carrera judicial: el acoso y la persecución de la izquierda abertzale vasca, bajo la excusa de la lucha contra el terrorismo. Entre otras joyas, este gran demócrata fue el responsable de la clausura del diario Egin, de la radio Egin Irratia, del asalto y registro de la Coordinadora de Alfabetización y Euskaldunización de Adultos (AEK), del cierre del periódico Egunkaria, de la ilegalización del partido político Batasuna y de la persecución de todas y cada una de las formaciones políticas con base independentista de izquierdas. Todo ello bajo la supuesta excusa de colaboración o relación con la banda terrorista ETA.
Lo cierto es que la clausura de Egin o la ilegalización de Batasuna han sido algunos de los acontecimientos más penosos de la llamada “democracia española”. Y no lo han sido porque se atacaran las libertades democráticas más fundamentales de un sector importante de la población vasca. Eso, aun siendo cierto, no nos preocupa, ya que no somos precisamente quienes más expectativas tenemos en las vías democráticas, al igual que rechazamos abiertamente la participación política por medio de partidos, sean todo lo revolucionarios que sean o digan ser. Es más, no defendemos la causa de “reivindicar un estado vasco” y no podemos menos que lamentar el cómo el nacionalismo ha sumido a gran parte de la clase trabajadora vasca en una trampa política que la aleja de la verdadera emancipación de clase, la cual no conoce patrias ni banderas. Sin embargo, pese a todo ello, entendemos que la persecución política que impulsó Garzón ha salpicado mucho más lejos de los círculos partidistas, y muchas personas han sufrido represión, cárcel, malos tratos y torturas por el mero hecho de defender una idea de liberación nacional, la cual es como mínimo respetable por mucho que no la compartamos. El juez Garzón es uno de los responsables de que detrás de la etiqueta “lucha antiterrorista” se ampare el acoso y la persecución de personas por sus ideas políticas. Y mucho más allá, ya que en ocasiones las personas detenidas no sólo no eran terroristas, sino que condenaban activamente el terrorismo del Estado, el más detestable de todos.
Y no han sido sólo los movimientos sociales de Euskal Herría los que han sufrido el “azote democrático” de Garzón. En septiembre de 2003, el juez ordena la detención de seis anarquistas en Barcelona. Con la excusa de pertenencia a banda armada, se organiza un montaje jurídico-policial en el que se acusa a estas personas, entre otras cosas, de planear atentados contra importantes figuras mediáticas y policiales. La detención deriva en cárcel, y alguno de ellos le mantienen secuestrado posteriormente incluso más tiempo del que debía haber pasado en prisión.
Estas detenciones se enmarcaron en una oleada represiva que condenó a prisión a muchos compañeros. Era el momento de criminalizar el anarquismo para librarse de él, condenándolo al escarnio público por violento y criminal, aun cuando los fundamentos de estas operaciones del Estado eran la mentira y la difamación gratuita. Y Garzón andaba por medio, sustentando montajes policiales y encerrando a jóvenes luchadores. Como ejemplo un botón, pero todavía habría más casos que relacionarían a Garzón con dudosos métodos jurídico-policiales, como el caso de la tortura y encarcelación de independentistas catalanes en el año 92, hecho condenado por el Tribunal Internacional de Derechos Humanos de Estrasburgo.
Más allá de la visión de juez progresista y modélico, Baltasar Garzón es el protagonista de golpes represivos contra personas que han dedicado su vida a luchar precisamente por la justicia social. A través de figuras como él, el régimen actual reprime a los disidentes, los tacha de terroristas y elabora absurdos montajes contra ellos. Es por ello que la actuación judicial se convierte, en estos casos, en la imposición de la violencia del Estado contra todos aquellos que se le rebelan, incluso cuando esa rebelión persigue, precisamente, justicia.
Hoy en día existen plataformas de apoyo al juez, que nos piden firmas en nombre de la memoria histórica. Y surgirán nuevas iniciativas que presentarán su figura como un “mártir” de la democracia, como un luchador por lo derechos humanos, como un acérrimo defensor de la transparencia política. Y nadie dirá nada sobre su labor como represor a servicio del régimen. La figura de Garzón es la máscara que oculta la verdadera naturaleza de la democracia y sus demócratas. Dicen luchar por revisar los abusos de poder del pasado, pero son quienes cometen los abusos de poder del presente.
No nos engañemos, no existen los buenos jueces, ni políticos, ni policías, ni curas, ni empresarios, ni militares… Todos tienen muy claro a quién defienden. Pero, ¿y nosotros, la gente común, a quién defendemos?
Juventudes Anarquistas de Barcelona.
-Federación Ibérica de Juventudes Anarquistas-
A continuación reproducimos el excelente texto de nuestres compañeres de tierras del noroeste, un magnífico repaso en la historia de Fraga haciéndonos recordar lo “grandioso” y “demócrata” de sus acciones.
Como a todos nos han hecho saber, Manuel Fraga Iribarne falleció el pasado 15 de enero de 2012 en la cama (como todos los de su calaña). En la prensa, en la radio o en la televisión sólo vemos alabanzas a su gran persona, político y demócrata que se dedicó en cuerpo y alma a su país, España (sentido de estado). Una persona honrada, eso se dice de un individuo que llevaba chupando del bote de la política desde hacía 60 años. Un gran demócrata… ¿cómo se puede creer nadie eso después de su notorio papel durante la dictadura franquista?
Porque estamos hablando de un individuo (no se le puede tratar como persona) al que alguien llamó fascista y “Fraga se abrió la chaqueta, saco el pecho y dijo: ¡A mucha honra, gracias!” (Luis Ramírez en España Hoy)
Pero, ya que estamos, hagamos un breve repaso de las célebres palabras emanadas de la boca de Manuel Fraga Iribarne, y también de sus actos, de los que parece que ya casi nadie recuerda…
Casi nadie se acuerda de como cuando en plena dictadura franquista a Fraga le solicitaron permiso para que el poeta Luis Cernuda pudiera asistir desde el exilio al entierro de su difunta madre, el ministro espetó “¡Que se quede donde está! ¡Ya tenemos bastantes maricones en España!”.
En 1962, Fraga ordenó rapar la cabeza, golpear y humillar públicamente a las mujeres de los mineros en Asturias, tras tacharlas de piojosas, simplemente por posicionarse a favor de la larga huelga que éstos mantenían únicamente para no perecer en la minas y poder llevar un sueldo a casa (perfecto ejemplo de sentido de estado). Pero de ésto ya casi nadie se acuerda.
En 1966, después de que sobre la playa de Palomares un B-52 norteamericano perdiera 5 bombas de hidrógeno, quiso hacer creer a la población que allí no pasaba nada, que no había riesgo para la salud, bañándose en esas aguas, pero el 29% de la población de la zona fue contaminada por plutonio y sobre ésto pesa el olvido.
En 1969 fue asesinado en una comisaría el joven estudiante Enrique Ruano, aunque Fraga puso todo su empeño en que aquello no saliera a la luz y hacer ver que solo había sido un suicidio, la familia no tragó y empezó a hacer preguntas, preguntas molestas para nuestro protagonista que tuvo entonces la osadía de coger el teléfono y decir algo de lo que ya casi nadie se acuerda al padre del joven: que abandonara toda investigación y amenazándole, llegando a “recordarle” que tenía otra hija de la que preocuparse (haciendo patente una vez más el sentido de estado. Todo por encima de las personas)
El 24 de enero de 1969, el gobierno franquista decreta por primera vez el Estado de Excepción en toda España. Según Fraga, en aquel momento Ministro de Información y Turismo: “para luchar contra las acciones minoritarias sistemáticamente dirigidas a alterar la paz española… y evitar que se arrastre a la juventud a una orgía de nihilismo y anarquía”. A continuación y amparados en esa ley declarada se intensificaron las detenciones, condenas y se eliminó cualquier tipo de garantía que pudiera tener un ciudadano. 36 millones de españoles quedaban al amparo de lo que dijera una autoridad, que le podía retener sin justificación alguna. Sin embargo estas cosas se olvidan con facilidad
Don Manuel también está, según todas las investigaciones, tras la decisión de ejecutar a los anarquistas Francisco Granados y Joaquín Delgado, asesinados por garrote vil tras ser torturados por la policía, para arrancarles una confesión, y sometidos a un juicio sin pruebas y lleno de irregularidades que incluyen el hecho de que el defensor no tenía título de abogado. Granados y Delgado negaron cualquier participación en las acciones armadas que se les atribuían y reconocieron ser miembros de la Federación Ibérica de Juventudes Libertarias. Este crimen contra inocentes fue justificado por el dinosaurio gallego en radio y televisión pero de ésto ya casi nadie se acuerda, si acaso de que demostró un gran sentido de estado
Londres, 20 de Mayo de 1974, al, en ese momento, Embajador de España en Reino Unido un reportero de Reuters preguntó que con qué legitimidad se constituiría el nuevo gobierno,a lo que el infame respondió con la popular frase “¡Con la legitimidad de las metralletas!”. Con la legitimidad del sentido de estado
Antes, en febrero de 1974, el señor Iribarne ya le había rebuznado al director de una revista: “Usted no ha venido a verme; ha venido a interceder por Puig Antich”. El 2 de marzo Puig Antich fue ejecutado por el régimen franquista tras ser juzgado y condenado a muerte por untribunal militar, Fraga el demócrata se encontraba muy de acuerdo con aquella ejecución (y con las que habrían de venir y con las que no pudieron venir)
En 1975, un grupo de oposición pidió a la embajada londinense que intercediera por los que serían los últimos fusilados del franquismo y el diálogo con el embajador fue el siguiente:
“- Usted, como catedrático, estará en contra de la pena de muerte…
- En cierta gente, yo no la fusilaba. Se la debería colgar por los cojones -” respondió Fraga.
El 3 de marzo de 1976, ya nombrado ministro de Gobernación en el ejecutivo de Arias Navarro, comandó personalmente la represión al movimiento obrero autónomo de Gasteiz, que provocó la muerte de cinco trabajadores en el ataque policial a la Iglesia de Zaramaga, mientras se celebraba una asamblea abierta y pacífica. Fraga, el ministro más activo de Franco, fue quien ordenó abrir fuego real, quien popularizó entonces aquello de “la calle es mía” y quien manipuló el relato de los hechos. Fraga teorizó que “la responsabilidad íntegra es de los que continúan sacando la gente a la calle”, pero la propagandística visita en el hospital a uno de los heridos no le salió todo lo bien que esperaba. “¿A qué vienes?, ¿a rematarlos?” le preguntó la hija de un herido. Otro familiar le cerró la puerta en los morros. “Fascista”, le chillaron, “hijo de puta”, pero el demócrata Fraga simplemente aplicaba el sentido de estado, el mismo que a buen seguro hubiera aplicado en las plazas españolas durante Mayo de 2011 de haber tenido ocasión. Pero claro sobre estos hechos pesa el olvido
Y sólo tres días después de la matanza, en rueda de prensa, Fraga levanta el brazo y dice: “El que no haya aprendido la lección de Vitoria, él verá lo que hace (…) el que quiera plantear la lucha, la tendrá. Con todas sus consecuencias. ¡Dejémonos de pamplinas!”
Poco después, el 9 de mayo de 1976, llegan los muertos de Montejurra, durante la romería anual que desde los años 40 del siglo XX los carlistas seguidores de Javier de Borbón-Parma realizan en el monte navarro. ¿Y quién estaba detrás?
En 1983 Fraga ficha a Rodolfo Eduardo Almirón, ultra de la siniestra Triple A argentina[1], como jefe de seguridad de Alianza Popular (AP). Nada raro: en 1964 Fraga se dirigía por carta a Otto Skorzeny, miembro de las Wafen-SS residente en Pollença (Mallorca) y directamente vinculado a la red Odessa de huida de antiguos dirigentes nazis.
Franquista de cabo a rabo, el 1986 propone una ”marcha sobre Gasteiz”, al estilo de Mussolini y su marcha sobre Roma, para forzar un golpe de Estado. Pero por qué estas cosas no las cuentan en los Mass Media…
El 1999 dice a los militares guatemaltecos, responsables de 34 años de genocidio: “Teniente Fraga a las órdenes de todos ustedes. En España desde 1936 hasta la muerte del Generalísimo transcurrió una transición social muy importante: la larga paz” Llena de muertes. En el 2000 visitó al exdictador boliviano Hugo Banzer sobre el que declaró: “Me honra mantener una vieja amistad con el General, porque le tengo admiración”. Tres días después también defendía a Pinochet públicamente.Fraga, demócrata como pocos.
Siempre abiertamente opuesto al esclarecimiento del caso GAL, en el 2002, en un documental sobre la guerra sucia en el País Vasco, calificó como “movimiento de autodefensa” el terrorismo de Estado con conexión de ultraderecha (Batallón Vasco Español, ANE, ATE) de la transición política española y añadió, enigmáticamente, que “volverían a producirse en los próximos tiempos”. Cuatro años después, en una entrevista en El País el 30 de abril de 2006 afirma no arrepentirse para nada del fusilamiento de Julián Grimau. Fraga fue el encargado de anunciar la ejecución, firmó personalmente la condena –Franco lo requirió a todos los ministros- y tachó al dirigente comunista del PCE como “ese caballerete”. De la cultura catalana ya había dicho, en 1968, “Cataluña… la ocupamos en 1939 y estamos dispuestos a ocuparla tantas veces como sea necesario” porque el sentido de estado es innegable en este caballerete y por la defensa de la patria lo que haga falta.
“Los golpistas del 23-F estaban llenos de buena voluntad”, “La juventud está cansada de los que les dicen que se disuelven sus familias, que ya no pueden contar con sus padres, y que va a haber matrimonios de personas del mismo sexo, que yo no tengo nada en contra de ellos: Si nacen así pues qué se le va a hacer pero que no digan encima que se ponen orgullosos de funcionar al revés.”, “Si a una mujer le preguntan con cuántos hombres se acuesta no suele dar una respuesta absolutamente certera”, “El franquismo ha sentado las bases para una España con más orden. De hecho, no hay más que comparar la España de hoy con la de los años treinta” o “No les vamos a dejar romper nada y a lo mejor somos nosotros los que les rompemos algo.” Estas perlas y muchas otras han salido de la boca de Manuel Fraga Iribarne y, ahora, a nosotros se nos requiere que nos despidamos de él apenados porque haya muerto tranquilo en su cama y porque su cuerpo no esté desaparecido en alguna cuneta…
Por la Memoria Histórica a la que tanto se opuso Fraga.
Por la Memoria HISTÓRICA y no la de los mass media.
Por la MEMORIA HISTÓRICA y no la vergüenza que aprobó el parlamento (con mucho sentido de estado eso si)
Desde el cariño, el amor, el respeto y con el talante que nos caracteriza, te deseamos que
DE TODO CORAZÓN TE PUDRAS EN EL PUTO CEMENTERIO
[1] Solo entre 1973 – 1975 Triple A (Alianza Anticomunista Americana) asesinó a más de 400 personas, profesores, actores, intelectuales, escritores… y apenas de años después Rodolfo se encontraba al servicio de este gran demócrata.
Grupo Anarquista Grisú.
-Federación Ibérica de Juventudes Anarquistas-
Buena dosis de música en directo este fin de semana pasado y como reza el título de la entrada, para disfrutar de un buen fin de semana no hace falta más que buen ambiente y buena música en directo.
“Después de que las leyes penales se han mostrado impotentes, ¿no estaría bien, al menos a título de experimento, probar el método anarquista?”
Errico Malatesta, en “Umanità Nova” (1922)
“La Libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos; con ella no pueden igualarse los tesoros que encierra la tierra ni el mar encubre: por la Libertad, así como por la honra, se puede y debe aventurar la vida…” Don Quijote de la Mancha
Compañero, ayer cuando recibimos la noticia se nos dio un vuelco el corazón. Juan, que la tierra te sea leve.
Cuando se nos marcha une compañere nos damos cuenta de que no son inmortales aunque por sus vivencias y sus historias nos lo puedan parecer.
Juan Alcaraz descansa en paz compañero.
Esta tarde a las 16.30 se despediran del compañero en Cartagena.
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